Instagram es una herramienta de marketing muy potente que se puede aprovechar como apoyo a una marca offline, con la intención de ganar notoriedad en redes, y también para comenzar a levantar una empresa gracias a la comunidad que se genera en Instagram.

Muchas son las pequeñas tiendas que basan sus beneficios en lo que consiguen a través de esta plataforma. Tiendas de artesanía o de segunda mano encuentran en redes como Instagram un altavoz útil para sus metas.

Ganar seguidores puede empezar por seguir a usuarios al azar y hacernos notar a través de “me gusta”

¿Cómo se puede emplear una red social dedicada, en inicio, al ocio, para levantar una tienda en línea? Para empezar, siempre es buena idea buscar inspiración y ver cómo otras pequeñas empresas actúan en las redes. Aunque no se vaya a seguir la misma estrategia, también pueden captarse los errores que se cometen para no incurrir en ellos.

Algunas marcas suelen anunciar sus nuevos productos mediante publicaciones y el usuario que antes envíe por DM o mensaje directo sus datos de pago se queda con ese producto exclusivo. La estrategia suele funcionar con prendas de vestir, por ejemplo. Otros perfiles de comercio muestran mediante Stories las novedades y enlazan a su página web (en este formato sí se pueden incluir enlaces), desde la que adquirir los productos.

Una vez creada la cuenta en la plataforma, se debe seleccionar la actividad para la que está pensada. Instagram se lo pone fácil a las empresas desde hace un tiempo, y basta con cambiar a “perfil profesional” y añadir una página web, un contacto o una ubicación, para que el cliente identifique rápidamente qué servicio se oferta. Una biografía corta pero descriptiva sumará, así como una imagen de perfil que no de lugar a equívocos.

Para comenzar a crear una comunidad, seleccionar un hashtag propio que identifique a la marca es un primer paso. Aquí hablamos de cómo existen páginas web que facilitan el uso de hashtags proponiendo los que más encajen con cada tipo de comercio.

El contenido que se vaya subiendo a la cuenta tiene que ser fácil de reconocer y de buena calidad, quizá mostrando los productos o servicios de la tienda, así como imágenes del proceso de creación o del equipo… Si desde el inicio las publicaciones tienen un tono propio, el cliente sabrá distinguir una tienda de otra por su propia esencia, y decantarse en consecuencia.

La frecuencia de publicaciones es objeto de debate, porque hay que encontrar un número que no canse a la audiencia pero que le recuerde que la tienda continúa activa. Aunque es siempre importante, en el despegue de un comercio es ciertamente esencial contar con las valoraciones de los clientes, para que los posibles nuevos compradores se sientan seguros a la hora de comprar.

Conseguir seguidores es otra forma de ganar notoriedad y seriedad en Instagram. Aunque la calidad de los productos sea muy buena, no se puede llegar muy lejos si casi nadie lo sabe.

Una buena estrategia es seguir a usuarios al azar, o dar “me gusta” a varias fotos de usuarios, para que el nombre de la marca aparezca en su pestaña de notificaciones y, con suerte, se den un paseo por el perfil de la marca. Pero esto hay que hacerlo con sentido común, sin ser intrusivo e intentando aportar siempre valor.

Es importante involucrar a los clientes en el proceso de venta. Cuidar la imagen y la atención al cliente por DM, celebrar concursos o hacer descuentos para usuarios asiduos, por ejemplo, construye una comunidad en torno a una marca que puede ser muy beneficiosa y fácil de conseguir con constancia.